En el marco del tercer aniversario de la Ley TEA en Chile (Ley 21.545), la comunidad del Hospital Puerto Montt destaca el trabajo de una agrupación que nace desde el corazón del recinto: “Mamitas y Papitos Azules”. Esta organización, liderada por la enfermera Claudia Mella, junto a Paz Carrillo, Catheryn Alvarado y Diana Nava, reúne a cerca de 40 funcionarios —médicos, enfermeras, auxiliares y administrativos— que, además de su labor asistencial, comparten la vivencia de ser padres y madres de niños y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Una «gran familia» dentro del hospital
Para los integrantes de esta agrupación, el HPM no es solo su lugar de trabajo, sino un espacio de contención. “El hospital, si bien somos funcionarios, nos convertimos en una gran familia, pero al mismo tiempo también somos mamás y papás que vivimos procesos, diagnósticos, terapias, dudas y muchas emociones”, relata Claudia Mella.
Esta necesidad de apoyo mutuo dio vida a la agrupación, buscando que ningún funcionario deba enfrentar solo el diagnóstico de un hijo.
Humanizar la atención: El reto de los espacios desafiantes
Para un niño o adulto neurodivergente, el entorno hospitalario puede ser abrumador debido al ruido y las aglomeraciones. Al respecto, la profesional enfatiza que la presencia de los cuidadores es una herramienta clínica esencial:

“¿Quién como la mamá o el papá conoce qué cosas podrían alterar su estado de ánimo o provocar una desregulación? Es muy importante que como funcionarios consideremos sus consejos para que la atención no sea percibida como algo agresivo por el paciente”.
Mella recalca que la clave está en la anticipación de los procedimientos, permitiendo que el niño sepa a qué se va a enfrentar, reduciendo así su ansiedad.
Un camino con sueños y realidades
Aunque la Ley TEA ha permitido capacitar a miles de funcionarios, Claudia es honesta respecto a los desafíos locales: «Todavía tenemos mucho camino por recorrer; es una ley que viene sin presupuesto, pero las ganas de trabajar están para que las atenciones sean más llevaderas».
Entre los sueños y proyectos que la agrupación ha conversado con la dirección del HPM para mejorar la experiencia usuaria se encuentran:
- Mejorar la señalización: Implementar pictogramas para facilitar la orientación y anticipación.
- Espacios de calma: Generar lugares de espera más tranquilos y contar con «cajas de la calma» en unidades de procedimientos.
- Capacitación continua: Fortalecer el entrenamiento de los equipos de salud en necesidades sensoriales.
Un mensaje de esperanza para las familias de Los Lagos
Entendiendo que en una región con la geografía de Los Lagos el acceso a especialistas es complejo, Claudia envía un mensaje a quienes acaban de recibir un diagnóstico:
“El autismo es una condición con la que tu hijo va a vivir el resto de su vida. Desde la agrupación tratamos de acompañar; a veces solo con escuchar o con un simple abrazo cuando están colapsados”. Su llamado final es a la resiliencia: “No están solos. El camino al autismo puede tener muchos desafíos, pero también está lleno de aprendizaje que tenemos que hacer con amor”.
Llamado a la comunidad: El HPM invita a la comunidad a seguir la cuenta de Instagram @mamitasy_papitosazuleshpm, donde la agrupación compartirá información sobre garantías, derechos y acompañamiento informativo para las familias neurodivergentes de nuestra zona.