Monte Verde: la evidencia sigue en su lugar.

En su undécima campaña de excavación, realizada ante observadores nacionales e internacionales, el equipo de la Fundación Monte Verde no encontró la ceniza volcánica ni el deslizamiento de sedimentos en que se apoya el artículo de la revista Science que en marzo cuestionó la antigüedad del sitio.

Entre el 25 y el 27 de septiembre, la Fundación Monte Verde realizó la undécima campaña de excavación en Monte Verde, Monumento Histórico de la comuna de Puerto Montt. La campaña fue dirigida por el arqueólogo Tom Dillehay, director del proyecto desde 1976, junto al geólogo Mario Pino,profesor de la Universidad de los Lagos, a cargo de la geología del sitio desde 1978, y otros miembros del equipo histórico como José Saavedra. Con autorización del Consejo de Monumentos Nacionales, se excavaron cuatro unidades en sectores clave de los sitios MV-I y MV-II, y se inspeccionaron los mismos cortes revisados por Surovell et al.

El objetivo fue contrastar en terreno las dos hipótesis del artículo de Surovell et al., publicado en marzo de 2026, que atribuye al sitio una edad de entre 8.200 y 4.200 años a partir de dos supuestos: una ceniza volcánica de 11.000 años bajo el sitio y distintos elementos desplazados desde la terraza alta. La primera hipótesis sostiene que esa ceniza subyace a la capa de ocupación; los perfiles expuestos muestran que no existe bajo el campamento. La segunda plantea que restos de 14.500 años se deslizaron desde la terraza alta hacia la baja; la excavación no registró aluvión ni redepositación que respalde ese proceso.

“Monte Verde no es un conjunto de fechas aisladas. Es un campamento con fogones, estructuras, herramientas de madera y piedra, restos de mastodonte y plantas traídas desde la costa y de otros ambientes distantes, dispuestos tal como los dejaron sus ocupantes. Ningún arrastre de agua produce ese orden”, señaló Tom Dillehay. “Por eso volvimos a excavar, y por eso lo hicimos a la vista de colegas de otras instituciones y países. La arqueología y la geología se discuten en el sitio, con la evidencia expuesta”.

Mario Pino se refirió a la cronología estratigráfica: «La edad holocena propuesta depende de dos supuestos: una ceniza de 11.000 años bajo el sitio y sedimentos desplazados desde la terraza alta. Hoy los perfiles están abiertos y ninguno de los dos está ahí. Lo que se interpretó como tefra Lepué corresponde a depósitos ubicados muy por encima del sitio, sellándolo. Tampoco se identificó aluvión alguno capaz de retransportar material hacia donde se emplaza Monte Verde II. La estratigrafía de Monte Verde no se lee desde un corte en la orilla del estero; se lee excavando».

La jornada del 27 de septiembre contó con la participación de la Seremi de Ciencia de Los Lagos, Sandra Sepúlveda. Por el Consejo de Monumentos Nacionales asistieron el consejero Carlos Carrasco y los profesionales Alonso Maineri, Vicente Jara y Sergio Parra. Por el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) participaron los geólogos David Quiroz, Paul Duhart, Esteban Salazar Pérez y Daniela Villela.

En calidad de observadores asistieron Luis Lara, académico de la Universidad Austral de Chile (UACh); Marcelo Zárate (Argentina); Rafael Suárez (Uruguay); Antonio Pérez-Balarezo (Perú) y Brent V. Alloway (Nueva Zelanda).

Participaron además el arqueólogo Rubén Stehberg; Taquach, Núcleo de Estudios Transdisciplinarios del Cuaternario del Sur de Chile, representado por Luis Lara y la investigadora Ana Abarzúa, y Palinolab, Laboratorio de Palinología y Paleoecología de la UACh.

“Tuvimos la gran oportunidad de revisar, junto a otros científicos, los perfiles abiertos en el sitio Monte Verde y constatar su coherencia y disposición estratigráfica original. Las tefras de la parte superior, además de confirmar la antigüedad del sitio, aportan nueva información sobre procesos volcánicos holocenos”, destacó David Quiroz, geólogo de SERNAGEOMIN.

Los geólogos de SERNAGEOMIN y los observadores elaboran un artículo colaborativo e independiente para publicación. “El rol del observador es mirar sin intermediarios. Una estratigrafía se entiende en el lugar, siguiendo las capas con los ojos y las manos, no solo en un informe”, explicó Marcelo Zárate, investigador del CONICET y profesor emérito de la Universidad Nacional de La Pampa, Argentina. “Estamos trabajando en un documento propio, independiente de la Fundación, pero ya hay varias cosas claras”.

Los autores del artículo fueron invitados formalmente, a través del Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a participar en terreno como comentaristas de su propio trabajo. La universidad declinó las fechas propuestas.

La campaña contó además con estudiantes de la Universidad Austral de Chile. La charla técnica del 26 de septiembre y la rueda de prensa del 28 contaron con el apoyo de la Municipalidad de Puerto Montt, a través de la Corporación Cultural de Puerto Montt, que facilitó el espacio en Casa Pauly, y de la Dirección de Seguridad Pública municipal que resguardo la zona. Los resultados de la campaña serán presentados en octubre en el congreso internacional Paleoamerican Odyssey, en Santa Fe, Estados Unidos.

Sobre Monte Verde
Monte Verde es uno de los sitios arqueológicos más antiguos e íntegros de América. Registra una ocupación humana de 14.500 años, respaldada por más de 100 dataciones y cinco décadas de investigación interdisciplinaria. En 1997 cambió el modelo sobre el poblamiento del continente. Es Monumento Histórico y forma parte de la Lista Tentativa de Chile para el Patrimonio Mundial de UNESCO.